Tres disparos: dos dirigidos a su mujer y el último a él. Esta es la dinámica del presunto asesinato-suicidio que tuvo lugar el sábado por la mañana vía Shakespeare, en Bolonia, acabando con la vida de la mujer y del hombre: Roberto Rizzioli y Gianna Galletta, de 81 años y ella de 86 años. Los vecinos del rellano que encontraron los cuerpos sin vida en el apartamento alrededor de las 6:30 de la mañana dieron la alarma: uno de los cónyuges, en un gesto extremo, dejó la puerta abierta con una nota de despedida con sus últimas voluntades y una especie de testamento. La policía, el médico forense y el equipo forense acudieron al lugar y confiscaron el apartamento. Según las primeras investigaciones realizadas por la policía, parece que lo que llevó al hombre al extremo fue el estado de salud de su esposa, que al parecer padecía una grave enfermedad.