Visitas al médico, registros de apartamentos, cuentas, autoridades: la vida digital cotidiana se convierte en un obstáculo para millones de alemanes. Un nuevo estudio muestra cuán grande es realmente la brecha y quiénes se ven especialmente afectados por ella. El futurólogo Thomas Druyen advierte: Quien no encuentre ahora una conexión, quedará sistemáticamente rezagado. Explica por qué Alemania se ha convertido en un “bastión de vacilaciones”, qué exige una educación futura radical para todas las generaciones y por qué debe seguir existiendo una alternativa análoga y dinero en efectivo.
Lea en BILDplus cómo Alemania debería reposicionarse digitalmente y qué significa esto concretamente para su vida diaria.