El estado clínico de los pacientes ingresados en el Hospital Maggiore de Bolonia no ha sido descuidado después de que Salim El Koudri, de 31 años, los atropellara con su coche el pasado sábado. Las condiciones de vida de un hombre y una mujer, ambos de 55 años, aunque “complejas, están mejorando lentamente” y por ello “la evolución sigue siendo constantemente vigilada y el pronóstico es siempre confidencial”.
Respecto a los pacientes ingresados en el hospital civil de Baggiovara (Módena), una mujer de 69 años continúa su camino de “ligera pero constante mejoría” que refuerza la posibilidad de regresar en los próximos días a su país natal, es decir, a Alemania. El caso más complejo, sin embargo, el de la mujer polaca de 53 años a la que le amputaron una pierna, sigue “aún en situación grave” y de hecho “presenta condiciones clínicas estables que, sin embargo, no permiten aún decidir el pronóstico”. Para el hombre de 59 años, víctima de un traumatismo craneofacial, su estado es “estable y la mejoría de sus condiciones clínicas permitió que fuera dado de alta ayer a última hora de la tarde”.
Por tanto, el trabajo de médicos y enfermeras continúa con el objetivo de recuperar rápidamente a todos los afectados por el atentado de Módena, del que tanto se habla todavía.