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“No estoy a favor de ninguna medida represiva, pero nos veremos obligados a tomar medidas enérgicas”, advierte Pierre Perrin, alcalde (de derecha) de Souffelweyersheim (Bajo Rin). El primer concejal pidió recientemente a su policía municipal que velara por el estricto cumplimiento del artículo R318-1 del Código de Circulación. La ley establece que en caso de aparcar se deberá apagar el motor del vehículo, so pena de multa de 135 euros.

“Se ha convertido en una plaga en nuestra ciudad, especialmente cerca de las escuelas. Algunos adultos que dejan a sus hijos delante de las escuelas primarias dejan el motor encendido”, se queja Pierre Perrin. Según el electo, este comportamiento se ha incrementado en los últimos cinco años y debido a la epidemia de Covid. “No entiendo cómo algunos padres o abuelos pueden preocuparse menos por la salud de sus hijos. Dado el pequeño tamaño de los alumnos de primaria, tengan la seguridad de que están a la altura de los tubos de escape de las aceras. Es un problema de salud pública”, afirma el alcalde.

Desde principios de diciembre, los agentes de la policía municipal han recibido instrucciones de multar a los padres que dejen el motor en marcha o a las personas que hagan un recado rápido sin apagar el motor. “He pedido a nuestros funcionarios que sancionen a los conductores recalcitrantes incluso en las proximidades de zonas comerciales donde también se dan este tipo de comportamientos carentes de sentido común”, advierte Pierre Perrin. “Durante cinco años hemos concienciado, ha llegado el momento de apretar los grilletes pero obviamente a través del diálogo…”

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