Tras el episodio de declaraciones racistas de la senadora paraguaya Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé, la embajada de Francia en Argentina declaró “non grata” a un electo regional en sus locales o en la cooperación bilateral, tras un tuit en el que mencionaba, a propósito de la selección francesa de fútbol, un “equipo africano, sin buenas costumbres”, supo en la embajada el domingo.
Hebe Casado, vicegobernadora (derecha) de la próspera provincia de Mendoza (oeste), al término de los octavos de final del Mundial Francia-Paraguay (1-0), había publicado un mensaje en
El embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, denunció comentarios en los que “el carácter racista está fuera de toda duda” y que “la descalifican (a la vicegobernadora) para trabajar con la embajada o participar en reuniones en las que la embajada estaría presente”, dijo a la AFP. “No hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina”.
Había invocado el “folclore futbolístico”
Luego anunció esta semana que Hebe Casado no estaba agradecido con la embajada e instruyó a sus equipos a no participar en ninguna reunión de cooperación con la provincia de Mendoza (Argentina es un estado federal) donde estaría presente. A menos que se retracte de sus comentarios.
“Estamos orgullosos de nuestra diversidad y no toleraremos (…) ninguna forma de denigración o cuestionamiento de la nacionalidad de nuestros jugadores. ¿Cómo puede un funcionario público de un país como Argentina, que orgullosamente dice haber acogido con los brazos abiertos a los migrantes, criticar a otra selección cuyos jugadores también son producto de la inmigración?”, dijo el embajador.
Hebe Casado se defendió de las reacciones negativas a sus comentarios diciendo en X que “sólo la gente inteligente entiende el sarcasmo”. En una emisora de radio de Mendoza, invocó el “folclore futbolístico” y, calificando a Francia de “equipo africano”, se burló de la “corrección política” porque “todo el mundo así lo pensaba”.
Su mensaje, que provocó crecientes reacciones en las redes sociales, se vio inicialmente eclipsado por la protesta provocada por los comentarios ofensivos de la senadora paraguaya, Céleste Amarilla, hacia Kylian Mbappé, tras el partido Francia-Paraguay.
El arrebato racista del parlamentario paraguayo provocó una reacción airada del capitán francés, pero también la condena de los gobiernos de Francia y Paraguay, del presidente de la FIFA y de la ONU.