Thérèse no ve fútbol. Nunca. No le gusta, considera que los futbolistas ganan demasiado dinero y que, en esencia, están desconectados de la realidad cotidiana de los franceses. Finalmente, encontró…
Porque Thérèse se dejó seducir por estos azules como ningún otro desde el inicio del Mundial. No fueron los vídeos de TikTok de la FFF los que la captaron (Thérèse no tiene TikTok), sino la triple cara de este equipo: colectiva, multicultural y talentosa. “Fanático de Kilian (Sí) y su equipo”, escribió a su familia tras el partido de cuartos de final contra Marruecos.