Murió anoche en su casa de Bra, en la región de Cuneo, carlo petrini. Él lo deja saber. comida lentael movimiento que fundó en 1986 para promover el derecho al placer y a una alimentación buena, limpia y equitativa para todos. “De su gran visión y de su amor por el bien común – recuerda Slow Food -, por las relaciones entre los seres humanos, por la naturaleza y la biodiversidad” nacieron también Madre Tierrauna red internacional fundada en 2004, y la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Pollenzo (2004). También fue cofundador de las Comunidades Laudato Sì (2017), inspiradas en la encíclica del Papa Francisco. Tenía 76 años.
La memoria del Slow Food
“Quien siembra utopía cosecha realidad”, le gustaba decir a Carlo Petrini – recuerda Slow Food – que resumió así su vida, convencido de que los sueños y las visiones, cuando son bellos, justos, capaces de implicar y vividos con convicción y pasión, pueden ser realizables. “Sabía soñar y divertirse, construir e inspirar, hacia una redención social concreta, trabajando con las personas, especialmente con los jóvenes, esperando la fraternidad, la inteligencia emocional y la anarquía austera.
Su energía, su extraordinaria empatía, sus ganas de hacer cosas, su ejemplo de vida serán la fuerza que nos guiará a todos”, concluye Slow Food.