Hoy, en la sala de prensa ‘Oriana Fallaci’ del Palacio Ferro Fini, las consejeras regionales del Partido Demócrata Chiara Luisetto, vicepresidenta de la comisión municipal encargada de las políticas sociosanitarias, Anna Maria Bigon y Monica Sambo, miembros de la Comisión V, intervinieron para denunciar el alarmante número de listas de espera para los exigentes cursos residenciales, para pedir un mayor apoyo económico para las miles de familias que deben hacer frente a los elevados costes de las tasas de escolarización, así como una respuesta más adecuada de la Región a las necesidades de una población cada vez más anciana.
Para Chiara Luisetto, “falta una planificación regional. Debemos plantearnos estas preguntas: ¿cómo queremos envejecer en esta Región? Por otro lado, hay familias que ya no pueden soportar unos costes cada vez más elevados y unas cargas sociales cada vez mayores. Ante este panorama preocupante, la política regional debería haber puesto en marcha un plan a largo plazo para gestionar el sistema: con demasiada frecuencia se ha limitado a intervenciones provisionales y no estructurales, pensemos en el DGR 465 y en los 400 euros mensuales concedidos, retirados y ahora refinanciado durante un año, cifras que reflejan una población que envejece y que necesita cada vez más servicios adecuados y una política capaz de planificar, invertir y dar respuestas concretas.
“Los datos regionales, obtenidos gracias al acceso a los documentos, muestran un Véneto que sufre gravemente en términos de falta de autosuficiencia – informa Anna Maria Bigon – Hoy en día, alrededor de 9.000 personas están en lista de espera para una residencia. Al mismo tiempo, la duración media de la estancia en residencias de ancianos es de 217 días, es decir, poco más de siete meses. Para la evaluación multidisciplinar de las personas mayores, dependiendo de la gravedad de la falta de autonomía de la persona, son cada vez más elevados: esto significa que sólo es posible entrar una residencia de ancianos cuando el nivel de no autonomía es ahora muy avanzado Pero en el Véneto hay un total de 348.000 personas no autónomas, de las cuales sólo 32.000 viven en residencias de ancianos: el mayor lugar de asistencia en nuestra región es la residencia de ancianos, en la que miles de familias se encargan del cuidado diario de sus seres queridos y sólo aquellos que tienen medios económicos pueden acceder a las estructuras sanitarias.
Monica Sambo, en cambio, destacó el hecho de que “muy pocos ciudadanos no autónomos consiguen entrar en residencias de ancianos, en comparación con aquellos que tienen derecho a ellas, pero se ven obligados a soportar una enorme carga económica por los gastos escolares, teniendo que, en muchos casos, utilizar toda su pensión, a veces incluso el salario de sus hijos o incluso vender su propia casa (24.419 personas de media en el Véneto en comparación con 2025). Necesitamos una verdadera reforma de las residencias de ancianos y del IPAB, que llevamos años esperando y pidiendo. También debemos implementar un proyecto que haga competitivas las estructuras públicas frente a las privadas, cada vez más agotadas y en dificultades.
Os recordamos que el requisito residencial es una aportación autonómica, emitida por la Autoridad Sanitaria Local, para apoyar la hospitalización de personas mayores o discapacitadas no autónomas en centros de servicios homologados y residencias de ancianos. Te permite pagar tarifas subsidiadas en lugar de las del mercado libre.
La responsabilidad editorial y el contenido de este comunicado de prensa son responsabilidad del CONSEJO REGIONAL DEL VÉNETO