En su establo situado en el camino de Montagny, a las afueras de Saint-Germer-de-Fly (Oise), Jean-Marie Bruyelles va a comprobar si a sus 90 vacas les falta algo. En los últimos días el ganadero ha pasado página de los lácteos para volver a ser un productor de leche 100% ecológica. “Mi producción de leche ecológica se encuadra íntegramente en el circuito tradicional”, explica.
Llegado a la ciudad de Bray a finales de los años 1990, el granjero fue uno de los primeros, en 2017, en “diversificarse” añadiendo valor a su leche. “Decidimos utilizar nuestra leche para producir yogur directamente y fundar una empresa de producción”, afirma. Luego hubo que sumar otros postres a base de leche con un sistema de venta en sitio y en Biocoops”.