“¿No estás feliz?” ¡Triple! » No importa que Ousmane Dembélé no sea el autor de la fórmula, que popularizó el que se convertiría en su capitán en la selección francesa, porque al fin y al cabo también es un magnífico intérprete. Este estribillo que ahora tararean todos los azules después de que cada tricolor triplica las apuestas, el Balón de Oro, a su vez, lo ha erigido en una frase.
Cerrar los debates sobre esta eficacia llegando un poco tarde a un torneo importante, para silenciar a quienes, impacientes, dudosos o demasiado críticos con su diferencia de rendimiento en el club y en la selección, acabaron dudando de su capacidad para integrarse en este animado ataque francés y jugar lo esencial.
Si era necesario poner el punto sobre la “i”, para que todos estuvieran de acuerdo, el delantero del PSG lo hizo brillantemente, este viernes 26 de junio, durante la victoria de Francia contra Noruega en las afueras de Boston, ofreciendo, casi en solitario, una tercera victoria consecutiva para los “bleus” por primera vez en una fase de grupos desde 1998.
Se cubrió con la manta con maestría.
Él, que había necesitado diez goles, dos Eurocopas, un tercer Mundial y 61 apariciones para abrir su banquillo en un torneo importante durante el último partido contra Irak, en poco más de media hora “recuperó” el tiempo perdido marcando un delicioso hat-trick ante una Noruega incrédula.
Como si no fuera necesario molestarlo, para que le cogieran piojos, el número 7 italiano, por primera vez desde sus primeros pasos en azul, el 1 de septiembre de 2016, colocó la funda a su lado de manera magistral. Sacado dos veces por su capitán Kylian Mbappé, autor de dos pases desequilibrados tras los córners de Oliséens, Dembouz recordó ante todo que su incapacidad para decir si era más diestro o zurdo no era más que una leyenda.
En campo abierto, primero desde la derecha el disparo de Vernon envió su disparo a 110 km/h a la escuadra del portero noruego (7º). Sólo tardó un cuarto de hora en repetirlo, esta vez desde la izquierda y desde fuera del área (20º). Uno por la derecha, otro por la izquierda, el Balón de Oro podría haberse detenido ahí, con este nuevo disparo realizado desde 22 metros y lanzado a 113 km/h. ¿No eres feliz? ¡Triple, te lo contamos! Desde la izquierda, una vez más, el delantero del PSG completó su obra maestra de la jornada, metiendo otro disparo en la pequeña portería de un disgustado Selvik.
Justo detrás de Messi en el ranking de máximos goleadores
Sus celebraciones, en su manera de simular bocas cerradas con los dedos, en la alegría compartida con un lateral delirante, en el “Hielo en mis venas” tomado de su amigo Kvara y del jugador de baloncesto de la NBA Angelo Russell, resumieron el estado de ánimo del héroe del día. El Balón de Oro está decidido a no jugar extra en este Mundial que pretende, como el resto de sus socios, no abandonar antes del 19 de julio, fecha de la final en Nueva York.
Mientras tanto, el tercer Balón de Oro francés que participa en un Mundial ya ha marcado un poco más la historia de los blues. Este viernes se convirtió en el tercer francés en marcar un hat-trick en el Mundial después de Mbappé, en la final de 2022, y Just Fontaine, que en 1958 anotó un hat-trick contra Alemania Federal y un hat-trick frente a Paraguay. También es el cuarto jugador que marca tres goles en un tiempo en un Mundial tras el alemán Gerd Müller (1970 contra Perú), el ruso Oleg Salenko (1994 contra Camerún) y el argentino Gabriel Batistuta (1998 contra Jamaica).
A cuatro días de los octavos de final, en los que sin duda Francia se enfrentará a Suecia, Dembélé regresa con cuatro goles, sobre todo a la altura de Kylian Mbappé, Erling Haaland y Vinicius en el ranking de los mejores tiradores de la competición. Un cuerpo detrás de Léo Messi. Una locura que toda la gente azul ya no quiere ver detenida.