Desde la llegada de Antoine Kombouaré como entrenador del Paris FC ya no estábamos acostumbrados a estas escenas de tensión. Fortalecido por una racha de ocho partidos consecutivos invicto (4 victorias, 4 empates) y una actuación continuada la semana pasada en Metz, a falta de cuatro jornadas, el recién ascendido equipo parisino ha realizado una serie de buenas actuaciones. Pero los Mastines, aspirantes a la clasificación para la Liga de Campeones, interrumpieron su racha (0-1).