bpco_free.png

“El tratamiento de la EPOC todavía está marcado por importantes cuestiones críticas. El diagnóstico suele ser tardío y esto también se ve afectado por la dificultad de mantener un control estable de la enfermedad a lo largo del tiempo. La terapia de inhalación es la base del tratamiento. Sin embargo, en la vida real, el cumplimiento sigue siendo bajo y esto afecta directamente al riesgo de exacerbaciones”. Así, Ombretta Para, codirección médico-quirúrgica de Medicina Interna del Hospital Universitario Careggi de Florencia, oradora en el Congreso Fadoi – Federación de Asociaciones de Directores de Hospitales de Medicina Interna, que acaba de finalizar en Rimini, habló sobre el tema central de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, una patología que afecta a millones de personas.

Precisamente a partir de este escenario, con una proporción significativa de pacientes que no logran un control adecuado de la enfermedad y todavía están expuestos a eventos agudos, nació la revisión del algoritmo para el manejo de la EPOC en medicina interna, ya desarrollado en 2019. “El objetivo del nuevo algoritmo – explica – es proporcionar una herramienta simple y operativa capaz de guiar las elecciones clínicas, estandarizar las vías y promover una gestión más adecuada y continua de la terapia, reduciendo la variabilidad entre los médicos”.

“Reducir las exacerbaciones es el verdadero objetivo clínico: cada evento agudo acelera el deterioro y aumenta el riesgo de hospitalización – subraya el experto – Esto implica también una mayor atención a la optimización y personalización de la vía terapéutica en pacientes que no logran un control óptimo”. En este sentido, el manejo post-exacerbación también es crucial. “Es fundamental estructurar, desde el alta, un seguimiento personalizado, que permita mantener el control de la enfermedad y prevenir nuevos episodios agudos – subraya Para – En un contexto en el que más del 80% de los pacientes tienen comorbilidades y más del 50% tienen 3 o 4, la EPOC requiere cada vez más un modelo de atención integrado y multidisciplinar, liderado por el internista, capaz de garantizar la continuidad terapéutica y mejorar los resultados clínicos”.

Referencia

About The Author