Alemania vuelve a perder posiciones en el ranking de libertad de prensa. Aunque la situación sigue siendo considerada “satisfactoria”, Reporteros sin Fronteras advierte de una presión creciente sobre los periodistas. Sobre todo, un clima más duro y amenazas crecientes son motivo de preocupación.
Alemania vuelve a quedarse atrás en el ranking mundial de libertad de prensa. La República Federal ocupa sólo el puesto 14, tres puestos menos que el año pasado, según anunció la organización de derechos humanos Reporteros sin Fronteras (RSF). Según el informe, la situación sigue siendo “satisfactoria”, pero los periodistas se enfrentan cada vez más a amenazas en línea y en las calles.
La razón principal de ello, la organización, es un clima de trabajo más duro. Temas polarizados como el periodismo sobre Medio Oriente generan condiciones más difíciles en las redacciones y una presión cada vez mayor sobre los profesionales de los medios. En general, muchos periodistas denunciaron odio, difamación y pérdida de confianza en los medios de comunicación.
Según los informes, la situación de la libertad de prensa continúa empeorando en todo el mundo. Por primera vez en los 25 años de historia del ranking, más de la mitad de todos los países y territorios encuestados caerían en las categorías “difíciles” o “muy graves”. La situación es “buena” sólo en siete países: según RSF, sólo alrededor del 1% de la población mundial vive allí.
Noruega vuelve a ser líder, ocupando el primer puesto por décima vez consecutiva. Le siguen, entre otros, los Países Bajos y Estonia. Como en años anteriores, Eritrea, Corea del Norte y China se encuentran al final del ranking. Siria experimentó la mayor mejora después de los cambios políticos (pasó del puesto 177 al 141), mientras que Níger experimentó el mayor descenso, cayendo 37 puestos hasta el 120.
RSF ve una regresión significativa, especialmente en el sector legal. En muchos países, el periodismo está cada vez más criminalizado, por ejemplo mediante leyes so pretexto de combatir el terrorismo o la seguridad nacional. Al mismo tiempo, las guerras y los conflictos han seguido teniendo un enorme impacto en la seguridad de los periodistas.
Las clasificaciones comparan el estado de la libertad de prensa en 180 países y territorios según múltiples criterios, incluida la seguridad, el contexto político, el marco legal y los factores económicos y sociales. RSF lo publica anualmente.
dpa/nw