Un total de 845 escuelas y colegios permanecerán cerrados mañana lunes en Francia debido a la intensificación de la ola de calor, mientras que otras 1.800 instituciones cambiarán sus horarios y liberarán a los estudiantes a primera hora de la tarde, anunció el domingo el ministro de Educación, Édouard Geffray.
Estas 845 escuelas e institutos universitarios, de los 60.000 centros educativos que hay en Francia, “no acogerán a estudiantes, ni tampoco una acogida mínima” y esto “sobre todo en los departamentos en alerta roja”, precisó en France 3.
“Una respuesta territorial”
El viernes, el ministro indicó que 784 escuelas y universidades se vieron afectadas por cambios de horarios o cierres temporales. “En general, debemos tener una respuesta territorial”, dijo el ministro de Educación a France 3 el domingo, “porque las situaciones son diferentes”. “En primer lugar hay una norma, la continuidad del servicio público, que es el principio. Luego está un sistema de exención: desde el momento en que se pueda poner en duda la seguridad del personal o de los niños, hay que cerrarlo”, aseguró.
Por su parte, la región de Isla de Francia anunció el domingo que destinará “una ayuda excepcional de un millón de euros para los 500 centros de examen de la región”, destinada a financiar “la compra de nebulizadores, ventiladores y otros dispositivos de refrigeración” para permitir a los estudiantes de secundaria que realizan los exámenes y al personal que supervisa las pruebas, resistir la “ola de calor de intensidad excepcional” que está experimentando gran parte de Francia, según Météo France.
¿El contenedor compensado?
La semana pasada, el ministro detalló las medidas previstas por la Educación Nacional en las escuelas y liceos, destacando los exámenes orales de francés y el examen oral mayor de bachillerato, que comenzará el lunes. Para algunos estudiantes podrían posponerse, previa decisión de los rectores. “Es obvio que no se hará el examen final en una clase donde hay 38 o 40 grados”, prometió el ministro.
Con 35 departamentos en alerta roja –el récord anterior era de 20 departamentos el 24 y 25 de julio de 2019–, esta alerta extrema nunca había afectado a tantas comunidades a la vez. “En Nueva Aquitania y en una pequeña parte occidental de Occitania, hacia la Isla de Francia y Borgoña, se alcanzarán a menudo temperaturas de 39 a 40°C. En algunos lugares se podrían alcanzar 41°C”, según Météo France.