La ola de calor abrasador que afecta desde hace varios días a Francia y a partes de Europa está “fuertemente agravada por el cambio climático provocado por el hombre”.
Según Climameter, una herramienta para medir el impacto del calentamiento global, el análisis del lunes indica que las temperaturas son entre 2 y 4°C más altas de lo que habrían sido en condiciones climáticas idénticas durante la segunda mitad del siglo XX. En París, por ejemplo, sin el calentamiento global, “esta ola de calor habría sido 2,4°C más fría”.
“El patrón climático que ha provocado esta ola de calor no es nada extraordinario. Lo que sí es extraordinario es que el cambio climático ha aumentado hasta 4°C las temperaturas en algunas regiones de Europa occidental”, afirma Davide Faranda, director de investigación en ciencia climática del CNRS, responsable de la creación del Climameter.
Basado en una metodología más simple que los estudios de referencia de World Weather Attribution (WWA), Climameter utiliza datos de observación históricos de hoy, en lugar de modelos climáticos simulados, y utiliza inteligencia artificial para producir informes de atribución más rápidos.
Los estudios de atribución suelen implicar medir el grado en que el cambio climático influye en un fenómeno meteorológico extremo.
“Niveles récord”
Los análisis demuestran que el patrón de circulación atmosférica en el origen de la actual ola de calor -una zona de alta presión y aire caliente ascendente desde el sur- es un fenómeno meteorológico que ya se ha producido “varias veces en las últimas décadas”. Pero con un planeta que ya se está calentando alrededor de 1,4°C debido a las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con las actividades humanas, esto empuja el evento “hacia niveles récord”, indica el estudio.
“Los modelos climáticos predijeron un aumento de la frecuencia y de la intensidad de las olas de calor, pero su aparición cada vez más temprana en el año supera a veces nuestras proyecciones”, observa Mathieu Vrac, climatólogo del CNRS, citado en el comunicado de presentación del estudio.
“La gravedad de las olas de calor no aumenta linealmente a medida que el clima se calienta: se acelera”, añade el estudio.
Según Valérie Masson-Delmotte, climatóloga del Instituto Pierre-Simon Laplace, citada en el comunicado de prensa, “las características de las futuras olas de calor seguirán intensificándose con cada nuevo aumento de la temperatura global”.