A una semana del anuncio de la separación entre Carlos Alcaraz y su histórico entrenador, Juan Carlos Ferrero, aún quedan muchas dudas sobre las causas. Ayer, en una entrevista con Marca, el técnico admitió que se sentía “dolido” por el divorcio”, pero que también sentía “una sensación de paz por haber cumplido con su deber” y que “los allegados a Carlos” pensaban que era mejor separarse.
Una clara referencia a la personalidad más influyente en la vida del número uno del mundo del tenis, de 22 años. el padre, Carlos Alcaraz González, quien en una entrevista con Efe se limitó a decir que “cada uno es libre de tener su propia opinión en función de lo que sabe” sobre el asunto, negándose a hacer más declaraciones al respecto.
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