Consomé de setas con notas potentes, ostras bajo una desestabilizadora espuma de suero, postre de espelta con vinagre… Los platos que desfilan en Eme, restaurante abierto este invierno en París, cerca de la Place des Vosges, no carecen de audacia ni de profundidad. Una cocina gourmet con múltiples influencias, que las brasas conectan en filigrana. Sin embargo, entre tanta inventiva, es un sándwich pequeño y carnoso, colocado caliente en el centro de la comida, lo que nos hace querer volver.
Prueba de la importancia que aquí se le da: como plato, tiene su propio título en la carta. EL “pan criollo con crema”. Cuando lo conocemos, el chef de origen uruguayo detalla sus pensamientos: «No tenía ninguna ambición de competir con el pan francés, que ya era excelente. » Además, la idea de poner sobre la mesa una cesta capaz de suprimir el apetito apenas le entusiasmaba.
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