Roma, 21 de abril (askanews) – Una larga cola serpentea por la Plaza Esquilina, antes de entrar a la Basílica de Santa María la Mayor, para las celebraciones del primer aniversario de la muerte del Papa Francisco. A las 17.00 horas, en la Capilla Paulina que alberga el Icono de la Salus Populi Romani, el rezo del rosario, y a las 18.00 horas. La celebración estuvo presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del colegio cardenalicio, con un mensaje de Leone enviado para la ocasión.
En la Basílica estuvieron presentes Massimiliano Strappetti, su médico personal que lo atendió hasta sus últimos momentos; Sor Geneviève Jeanningros, conocida por su misión pastoral desde hace más de cincuenta años con el recinto ferial y las comunidades LGBTQ+ del Luna Park de Ostia, muy cerca de Bergoglio, Carmela, la señora de las flores amarillas que también se presentó hoy en la iglesia con una rosa amarilla en homenaje al Papa argentino al que estaba vinculada desde hacía tiempo y que, según recordó, fue una de las últimas personas en saludarlo la víspera de la muerte del Pontífice.
También estuvieron presentes numerosos cardenales, entre ellos el vicario de la diócesis de Roma, Baldo Reina, y numerosos embajadores.
También en la Capilla Paulina fue inaugurada una placa conmemorativa en memoria eterna del vínculo especial entre el Papa Francisco y el venerado Icono de la Salus Populi Romani, ante el cual se detuvo y oró 126 veces durante su pontificado.