París presiona para lograr un acuerdo con Mirage: Grecia debería vender aviones a Ucrania y recibir Rafale a bajo costo. El presidente francés está de visita en Grecia.
Francia ha hecho una oferta a Grecia que, política y militarmente, va mucho más allá de un acuerdo de armas normal: Atenas debería entregar toda su flota Mirage 2000 a Ucrania y recibir a cambio aviones de combate Rafale a precios significativamente reducidos. Así lo informó el periódico parisino “Le Parisien”, citando al periódico griego “Estia”.
El momento no es casualidad: la propuesta debería aplicarse durante la visita del presidente Emmanuel Macron a Atenas los días 24 y 25 de abril. París promueve, por tanto, dos objetivos a la vez: más aviones de combate para Ucrania y un vínculo más estrecho en términos de política de seguridad entre Grecia y la industria armamentista francesa.
La flota Mirage como moneda de cambio
La atención se centra en 43 aviones Mirage griegos, incluidos 24 Mirage 2000-5 modernizados y 19 EGM/BGM 2000 más antiguos. Especialmente las máquinas más antiguas desempeñan sólo un papel secundario desde el punto de vista operativo o ya están en gran parte fuera de servicio. El acuerdo también incluiría repuestos y capacidades de mantenimiento.
Rafale como contraoferta
A cambio, Francia ofrece un número similar de aviones de combate Rafale a precios especiales. Sin embargo, el número exacto y el precio aún están abiertos. Lo único que está claro es que no habrá una implementación rápida sin un acuerdo político al más alto nivel.
Para Grecia, la propuesta es atractiva y arriesgada. Por un lado, la Fuerza Aérea podría estandarizar más rápidamente su flota en Rafale y construir dos escuadrones completos. Por otro lado, surge la pregunta de cómo superar una posible fase de transición sin suficientes capacidades de reemplazo.
Contexto geopolítico
Detrás del acuerdo también hay un cambio estratégico: Francia se está posicionando cada vez más como un proveedor central de armas para los socios europeos y Ucrania. Al mismo tiempo, París vincula más estrechamente a sus aliados con su propia industria.
Queda por ver si Atenas aceptará realmente el intercambio. Hay reservas en el gobierno griego, especialmente respecto al equilibrio militar en el Egeo.