El objetivo es la creación de una red de “huertos comunitarios”, es decir, jardines colectivos en los que el terreno esté a disposición de los ciudadanos para poner en práctica la agroecología, con laboratorios que, incluso en una ciudad como Milán, devuelvan la centralidad a la relación entre las personas, la comunidad y el medio ambiente.
Con motivo del aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño y del Adolescente, el jueves 20 de noviembre en Mani Tese, Soulfood Forestfarms, la carrera de Geografía, Medio Ambiente y Territorio de la Universidad (Unimi) y CasciNet, organizarán una jornada de actividades que se desarrollará de 14:30 a 14:30 horas. a 4:00 p.m. en el Agroforestal Urbano de Milán, en las afueras del Parque Agrícola del Sur. Como se destaca en el reciente informe de la FAO “El estado de la agricultura y la alimentación 2024”, los sistemas alimentarios mundiales generan 12 billones de dólares en costos “ocultos” cada año relacionados con impactos ambientales, sociales y de salud, comprometiendo la capacidad de los territorios y comunidades para autodeterminar sus sistemas alimentarios. La colaboración fue creada para combinar ciencia, capacitación y prácticas regenerativas en un modelo innovador y replicable de participación social. “La alimentación, los derechos y el futuro son inseparables. Sólo repensando nuestra relación con la tierra y con las comunidades podremos construir ciudades más justas y sostenibles.
La agroecología es un acto de cuidado hacia las personas, hacia la naturaleza y hacia las generaciones futuras”, dice Elisa Lenhard, representante de Educación y Defensa de la Ciudadanía Global de Mani Tese, organizadora del evento.