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Algunas personas se despiertan por la noche empapadas en sudor, incrédulas ante la pesadilla que acaban de vivir. A veces los medicamentos pueden ser los culpables. Cuáles siete interrumpen el sueño con mayor frecuencia y qué se puede cambiar.

Varios medicamentos pueden afectar la calidad del sueño y la intensidad de los sueños a través de su efecto sobre el sistema nervioso central o el equilibrio hormonal. Este es un fenómeno relativamente raro pero bien documentado. Siete grupos de drogas se asocian especialmente con sueños o pesadillas intensas.

El Dr. Christoph Nitsche es especialista en medicina interna y medicina de urgencia. Forma parte de nuestra red de expertos EXPERTS Circle.

Estos medicamentos podrían provocar pesadillas.

  • Antibióticos (inhibidores de la girasa): Estos pueden irritar el sistema nervioso central y provocar sueños o pesadillas vívidos.
  • Betabloqueantes (por ejemplo, metoprolol, atenolol): Al inhibir la producción de melatonina, pueden favorecer sueños ansiosos o fases de sueño más intensas.
  • Antimetabolitos (por ejemplo, metotrexato): Se sabe que ocasionalmente causan pesadillas al día siguiente de tomarlos.
  • Antagonistas H2 (por ejemplo, famotidina, nizatidina) e inhibidores de la ECA: Estos medicamentos afectan los patrones de sueño o los procesos hormonales, lo que puede aumentar la intensidad de los sueños. –
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (por ejemplo, ibuprofeno, tenoxicam): En particular, perturban el sueño profundo y, por tanto, pueden comprometer la calidad del sueño.
  • Hipnóticos (por ejemplo, zolpidem) y parches de nicotina: Paradójicamente, estos remedios promueven sueños vívidos o inusuales. La duración de las fases del sueño profundo también cambia.
  • Antivirales (por ejemplo, aciclovir): Estos medicamentos también se asocian con sueños intensos. Los mecanismos exactos que subyacen a estos efectos no siempre se comprenden completamente, pero está claro que tanto los efectos del sistema nervioso central como los cambios hormonales pueden desempeñar un papel.

Los pacientes mayores y los tratados varias veces están en riesgo.

La RED recopiló 51 denuncias de este tipo de casos. Los inhibidores de la girasa fueron el desencadenante más común con 15 informes, seguidos de los betabloqueantes, el metotrexato, los antagonistas H2, los inhibidores de la ECA, los AINE, los hipnóticos y los parches de nicotina. Debido a que estos informes se basan en informes voluntarios, es difícil determinar la frecuencia real en la población general. Sin embargo, los datos indican un riesgo real.

Algunos grupos en riesgo parecen ser particularmente sensibles a las pesadillas relacionadas con las drogas. Entre ellos también se incluyen las personas mayores, como lo demuestra el caso de un pensionista de 62 años que, mientras tomaba una combinación de metoprolol e hidroclorotiazida, desarrolló en sus sueños sueños intensos de ansiedad e incluso impulsos suicidas.

También corren riesgo los pacientes con enfermedades previas o que han tomado múltiples medicamentos, especialmente con combinaciones como betabloqueantes y diuréticos o con fármacos que tienen efecto sobre el sistema nervioso central. Además, las personas que son sensibles a los cambios del sueño o que están psicológicamente estresadas tienen más probabilidades de informar dichos efectos secundarios; un ejemplo de esto es un paciente que toma metotrexato.

Importante: No deje de tomar sus medicamentos sin consultar a un médico

Si sospecha que los medicamentos le provocan pesadillas, es importante proceder con cuidado y sistemáticamente. En primer lugar, que lo hagan las personas afectadas. Droga bajo ninguna circunstancia debes hacer esto por tu cuenta. Los cambios de medicación siempre deben realizarse en consulta con un médico para evitar posibles riesgos para la salud.

El siguiente paso es informarle a su médico sobre las pesadillas que experimenta. Una descripción lo más detallada posible ayuda:

  • ¿Cuándo ocurren las pesadillas?
  • ¿Cuántas veces?
  • ¿Y con qué drogas empezaste?

El tiempo y el cambio pueden ayudar con las pesadillas

Si se descubre que el medicamento es la causa, se pueden considerar terapias alternativas. Una opción es cambiar a fármacos con menor actividad nerviosa central. Dentro del mismo grupo de principios activos se puede comprobar si existe algún preparado alternativo que tenga un menor efecto sobre el sistema nervioso central. En algunos casos, también puede resultar útil cambiar a una dosis diferente. Por ejemplo, se sabe que los betabloqueantes poco solubles en lípidos, como el atenolol, interfieren menos con el sueño que otros, como el metoprolol.

El momento de la administración también influye: a veces puede resultar útil tomar el medicamento en otro momento del día. Para comprender mejor la conexión entre la toma de medicamentos y las pesadillas, es una buena idea llevar un diario del sueño. Aquí los afectados pueden anotar cuándo tomaron el medicamento y qué alteraciones del sueño o pesadillas experimentaron.

Las técnicas de relajación también pueden ayudar

Los remedios a base de hierbas o las medidas no farmacológicas también pueden resultar útiles. El objetivo es siempre encontrar junto con el médico una solución que cure la enfermedad original y minimice los efectos secundarios.

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