El Gobierno italiano cambia de tono y pone fin a incentivos fragmentados “que acaban favoreciendo la oferta exterior”. Durante la Mesa Redonda del Automóvil celebrada ayer, el Ministro de Empresa y Made in Italy, Adolfo Urso (en la foto), presentó la nueva línea estratégica destinada a relanzar el sector del automóvil en su conjunto. El nuevo decreto ad hoc del Primer Ministro prevé una intervención a gran escala, de aquí a 2030, con 1.300 millones de dólares disponibles. “Se trata de un claro punto de inflexión respecto al pasado – según Urso – con el 70% de los recursos apoyando la cadena de suministro a través de acuerdos de innovación y minicontratos de desarrollo, con un umbral de acceso más adecuado para las PYME”.
Por el lado de la demanda, la medida se basa más bien en intervenciones a gran escala a favor de los vehículos comerciales, la modernización y la infraestructura de carga, así como la introducción de alquileres sociales a largo plazo para las familias menos acomodadas. Esta última iniciativa será objeto de una conferencia de prensa a finales de este mes. Urso luego señaló el Acuerdo Verde, deseado por Bruselas, que efectivamente ha puesto de rodillas al sistema automovilístico europeo.
También entre los participantes de la mesa redonda estuvo Emanuele Cappellano, director de Stellantis para toda Europa. Además de las garantías industriales en curso (se lanzarán 50 modelos, de los cuales 25 nuevos), el directivo anunció el nuevo rumbo de Alfa
Romeo que partirá en 2027 con el heredero del SUV Tonale. El modelo se producirá en Melfi, dejando espacio, en Pomigliano d’Arco, para el pequeño proyecto de coche eléctrico destinado a complementar el siempre verde Fiat Pandina.
Cappellano también destacó la importancia de que la Comisión Europea congele las regulaciones sobre CO2 durante al menos 10 años. Y, hablando de Made in Europe, los beneficios deben ir a parar a quienes producen al menos el 70% de los vehículos que se venden localmente en el continente, incluyendo también el diseño y la ingeniería.