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Incluso las personas que cuidan mejor sus teléfonos móviles, eliminan aplicaciones innecesarias, borran el caché, liberan espacio de almacenamiento y eliminan archivos temporales corruptos, pueden tener problemas. desaceleraciones aparentemente inexplicable.

La razón es a veces más sencilla de lo que piensas, y es Samsung quien sugiere el mejor método para cuidar tu dispositivo: “Reinicia tu Galaxy periódicamente para evitar ralentizaciones o congelaciones”, escribe la compañía coreana en un vedamecum publicado recientemente. Sin embargo, este no es un consejo innovador, ya que ya se ofrece en el manual oficial del teléfono. Esto puede parecer trivial, pero en realidad hay más usuarios de los que cabría esperar que nunca reinician el sistema desde el momento en que lo encienden por primera vez. Pero, ¿con qué frecuencia se debe repetir esta operación para optimizar el funcionamiento del dispositivo? Antes de responder a esta pregunta, veamos qué beneficios.

Sabiendo que es aconsejable apagar el smartphone durante al menos 10 minutos para obtener un reinicio completo, especialmente en caso de ralentizaciones severas e incluso sobrecalentamiento, en lugar de limitarse a un simple reinicio rápido, hay al menos 5 puntos positivos de la operación:

1) Capacidad de respuesta inmediata: Al apagar y encender el teléfono se borra la RAM. Esto elimina todos esos procesos “invisibles” que se ejecutan innecesariamente, devolviendo el sistema a su velocidad original;

2) Corrección de errores: reiniciar actúa como un pequeño mantenimiento automático, borra el caché y desbloquea aplicaciones que fallaron o causaron errores repentinos;

3) Ahorro de energía: al eliminar las actividades parásitas que sobrecargan la CPU, el procesador lucha menos y la batería dura mucho más durante el día;

4) Protección y actualizaciones: esta operación es esencial para hacer efectivos los parches de seguridad y truncar cualquier conexión sospechosa o software de seguimiento activo en segundo plano;

5) Optimización del sistema: Es una forma sencilla de limpiar archivos temporales y residuos digitales, garantizando una experiencia de usuario siempre fluida.

Y en cuanto a la frecuencia? En este caso depende de la antigüedad del dispositivo y del uso más o menos intensivo que se haga del mismo. Si tienes un teléfono de última generación o un modelo de gama alta, un reinicio semanal suele ser más que suficiente. De hecho, estos productos no sólo consiguen optimizar perfectamente los recursos y la memoria, sino que ya se benefician de reinicios automáticos vinculados a las actualizaciones obligatorias del sistema.

En caso contrario, para los teléfonos más antiguos o que empiezan a “estropearse”, lo ideal es reiniciar cada 24 horas: vaciar la RAM periódicamente ayuda a evitar molestos retrasos, ralentizaciones y sobrecalentamientos.

En el caso de que el usuario ya sepa que no tiene muchas posibilidades de realizar tal operación durante el día, es posible automatizarla programándola con mucha antelación durante las horas en las que ya se sabe que el dispositivo generalmente no se utiliza. Cualquiera que sea su estado entre los enumerados anteriormente, reiniciar sigue siendo la opción más sencilla y eficaz para optimizar el funcionamiento de su teléfono inteligente.

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