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Foto de : La Presse

Mientras espera comprender la evolución de la guerra en Irán, Donald Trump se dirige a Cuba. Horas después de que el ex presidente cubano Raúl Castro fuera acusado en Estados Unidos, Washington envió el portaaviones Nimitz al Caribe, aumentando aún más la presión sobre el gobierno socialista de la isla. Rusia y China adoptaron inmediatamente una posición clara a favor de Cuba. “Creemos que la presión ejercida sobre Cuba no puede ser tolerada”, declaró el Kremlin, hablando de “métodos que rozan la violencia”. Moscú agregó que brindaría “el máximo apoyo” a La Habana, diciendo que había informado directamente a Cuba de estos métodos y condenando “cualquier intento de injerencia grave en los asuntos internos de un Estado soberano, la intimidación y el uso de medidas restrictivas unilaterales ilegales, amenazas y chantajes”. “Los cubanos, como ven, son un país en quiebra, no tienen comida y los ayudaremos porque, sobre todo, quiero ayudarlos”, respondió, “no por razones humanitarias, sino para responder a los deseos de los cubanoamericanos que viven en gran parte”. En Miami, sin embargo, si el miércoles declaró que “no habrá escalada, no creo que sea necesario”, un día después el magnate fue un poco más vago, afirmando que “otros presidentes han estado analizando el tema durante 50, 60 años tratando de hacer algo” pero “parece que sería yo quien lo haría”. En 1996, el derribo de dos aviones civiles pertenecientes a la organización cubanoamericana en el exilio “Hermanos al Rescate” significa que se pretende reproducir con Castro lo ocurrido con la captura de Nicolás Maduro en Caracas, mientras las condiciones en la isla son dramáticas debido a la crisis energética derivada del cese del suministro de petróleo desde Venezuela y también por la amenaza de Trump a los países que abastecen de crudo a la isla. Con el estrecho de Ormuz aún bloqueado, Teherán dijo que había recibido la opinión de Estados Unidos sobre su proyecto de acuerdo y que lo estaba evaluando. Lo que ha sido objeto de debate en las últimas horas es la indiscreción de Reuters según la cual el líder supremo Mojtaba Jamenei ha emitido una directiva que prohíbe la transferencia al extranjero de uranio altamente enriquecido en posesión de Teherán, “lo tomaremos” y “probablemente lo destruiremos después de haberlo tomado”, aseguró Donald Trump por la tarde. Lanzó una nueva advertencia: “Nos aseguraremos de que no tengan armas nucleares, de lo contrario tendremos que tomar medidas muy drásticas”. Poco antes que él, el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al viajar a Suecia para asistir a la reunión de la OTAN, había mencionado “algunos avances” en las negociaciones y “señales positivas”, pero había declarado que no quería ser “demasiado optimista”. “Veremos qué pasa en los próximos días”, añadió. Según Isna, el jefe del Estado Mayor del ejército paquistaní, país mediador, habría viajado a Teherán.

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