El primer ministro Sébastien Lecornu pidió este martes a su Gobierno que aplique “medidas adicionales para frenar el gasto” por valor de 4.000 millones de euros debido a las repercusiones de la guerra en Oriente Medio sobre la economía francesa, en una carta dirigida a sus ministros. El impacto de esta crisis se estima entre cuatro y seis mil millones de euros.
“Aplicaremos medidas de precaución proporcionales a este shock en los gastos de las administraciones estatales y de la seguridad social. Como medida de precaución, tendremos que implementar cuatro mil millones de euros de medidas adicionales para contener los gastos en sus presupuestos ministeriales”, escribe el Primer Ministro.
Discurso de Sébastien Lecornu a las 18 h
El comité de alerta de las finanzas públicas, creado el año pasado, se reunió a las nueve de la mañana en Bercy en torno a varios ministros, entre ellos el de Economía, Roland Lescure, y el de Cuentas Públicas, David Amiel. Deberán estar presentes parlamentarios, representantes de los cargos electos locales, de la Seguridad Social y del Estado y de los sindicatos.
En última instancia, el primer ministro Sébastien Lecornu debería anunciar la ampliación de las medidas ya vigentes en materia de subvenciones al combustible y “quizás otras ideas”, indicó Roland Lescure en RTL. El Primer Ministro convocará por la tarde una reunión ministerial dedicada a la energía y hablará a las 18.00 horas, explicó Matignon. Roland Lescure calcula el “impacto potencial” de la guerra en Oriente Medio entre cuatro y seis mil millones de euros.
El coste de la guerra en Oriente Medio
Según fuentes cercanas a las conversaciones, durante la reunión del martes por la mañana, el Gobierno anunciará medidas para salvar las finanzas públicas por un importe de hasta seis mil millones de euros, de los cuales cuatro mil millones para el Estado y dos mil millones para la Seguridad Social. La guerra en Oriente Medio ha provocado un aumento de los tipos de interés y, con ello, de la carga de la deuda, que actualmente asciende a “alrededor de 3.600 millones de euros”, afirmó el martes Roland Lescure.
El Ministro de Cuentas Públicas también había advertido que “cualquier nuevo gasto público que pueda ser necesario debido a la crisis energética” implicaría “la cancelación de un gasto previsto, con una aproximación al euro”, con el fin de “mantener (EL) objetivos para 2026″. El Gobierno ya ha anunciado 130 millones de euros de gasto para apoyar la crisis: 70 millones para ayudar a transportistas, pescadores y agricultores, y 60 millones para reforzar la verificación energética.
Bajo el efecto de la crisis energética, el gobierno de Sébastien Lecornu también tuvo que revisar la semana pasada las previsiones de crecimiento al 0,9% en 2026 (frente al 1% previsto anteriormente) y aumentar las previsiones de inflación al 1,9% (frente al 1,3% anterior). Sin embargo, mantuvo su objetivo de un déficit del 5% este año, tras las buenas noticias recibidas en 2025 (5,1% frente al 5,4% previsto inicialmente). Pero Bercy advirtió que sigue siendo necesaria una “vigilancia” a nivel presupuestario.