Para optimizar la detección oportuna de incendios, desde hace un año la Intesa Valabre lleva a cabo un experimento a gran escala apoyado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) en el marco del plan Francia 2030. Se trata de la instalación, en zonas con riesgo de incendio, de 10.000 sensores conectados a los satélites del operador tolosano Kinéis. “Participan una decena de departamentos. Gard, Bocas del Ródano y Córcega son los pioneros, pero también se equiparán comunidades situadas más al norte, como Finistère o Jura”, indica. Sena y Marne, actualmente afectada por incendios, no forma parte del experimento.