En su apogeo de su esplendor, este antiguo cine, antigua sala de música antes de ser transformado, en 1978, en un lugar de fiesta por Fabrice Emaer, figura de la noche, fue una discoteca legendaria donde se podían encontrar estrellas, modelos e intelectuales: Andy Warhol, Mick Jagger, Grace Jones, Roland Barthes… Una discoteca santa y atrevida, inspirada en el Studio 54 de Nueva York.