La guerra en Ucrania ha alcanzado una nueva dimensión. Los drones y misiles de Kiev atacan cada vez más objetivos en el interior de Rusia y ejercen presión sobre el Kremlin.
Un dron ucraniano aterrizó recientemente en las inmediaciones del Kremlin. El rascacielos de Moscú se encuentra a sólo seis kilómetros en línea recta de la Plaza Roja. El jefe del Kremlin, Vladimir Putin, quiere albergar allí el desfile militar, como cada año el 9 de mayo, para conmemorar la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
¿El desfile de la victoria en peligro?
Putin lleva años organizando el desfile de la victoria como símbolo de su poder. En 2026 estará a la sombra de posibles ataques ucranianos. De hecho, Moscú es considerada la ciudad más protegida de Rusia y con más sistemas de defensa aérea. Sin embargo, los drones y misiles de crucero ucranianos logran cada vez más atravesar este escudo protector.
Según el British Telegraph, alrededor del 70% de la población rusa se encuentra actualmente dentro del alcance de los misiles ucranianos. Kiev amplía constantemente su arsenal de drones. La producción anual esperada supera ahora los siete millones de unidades.
A principios de semana, informó el portal de Internet “Astra”, un misil de crucero impactó en la fábrica de armas “WNIIIR Progress”, donde se producen módulos de navegación para drones, misiles de crucero y cohetes.
Zelenskyj confirma los ataques
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, confirmó el uso de misiles de crucero Flamingo. “Entre otras cosas, fueron atacados objetos del complejo militar-industrial de Cheboksary”, dijo en las redes sociales. Según él, los cohetes recorrieron una distancia de más de 1.500 kilómetros.
Además, según ISW, la refinería de Kirischinefteorgsintes fue atacada nuevamente. Es el más grande del norte de Rusia y, por tanto, no es la primera vez que es blanco de ataques ucranianos. La última vez que las autoridades rusas informaron de un ataque a la planta procesadora de petróleo fue el 26 de marzo.
Putin teme por su seguridad
Incluso Putin personalmente ya no se siente seguro. Según el Telegraph, pasa la mayor parte de su tiempo en búnkeres, evita sus residencias y no ha visitado ni una sola base militar en lo que va de 2026.
La desconfianza de quienes los rodean es tan grande que a los empleados ya no se les permite poseer dispositivos con acceso a Internet. También se instalaron sistemas de vigilancia en las casas de sus guardaespaldas y cocineros. Los ataques contra generales rusos alimentan aún más la paranoia.
28 muertos en ataques rusos a Ucrania
Rusia continúa atacando masivamente a Ucrania. Al menos 28 personas murieron y decenas más resultaron heridas en ataques contra objetivos civiles en varias partes del país el martes.