Con su compañera Clara Dersoir, sobrina de Joël Hallais, Noé Perron se prepara para hacerse cargo del establo “Monsieur Cornulier”.
A sus 25 años, el joven es consciente del monumento que se alza ante él: “¡Es motivador! Joël se retira cada vez más para tomarse un tiempo, y esto es bastante normal después de dedicar su vida a las manitas. Deberíamos asumir el cargo a medio plazo, pero él siempre está ahí para darnos consejos, con Clara. Nos muestra todos los detalles del trabajo y nos deja algunas responsabilidades. Hablamos de compromisos, pero él nos deja a nosotros”.