Es hora de hacer un balance de la industria de las marcas que está experimentando tendencias de ventas positivas. “Los primeros meses de 2026 refuerzan la trayectoria de crecimiento, marcando un +1,6% en abril”, afirmó ayer en Milán Francesco Mutti, presidente de Centromarca, durante el discurso de apertura de la conferencia “El papel de la marca en el sistema nacional. Generar valor, promover valores, inspirar el futuro”.
Crecimiento significativo dada la difícil situación internacional. Además, los productores enfrentan costos crecientes causados por la inestabilidad geopolítica mientras intentan hacer frente a la reducción del poder adquisitivo de los hogares. Así, Mutti habla de “la fragilidad del escenario económico. Para 2026, se espera que el PIB italiano crezca sólo un 0,4%, por debajo de las estimaciones realizadas antes de que empeoraran las tensiones internacionales, mientras que se espera que la inflación se sitúe en el 2,9%. Sobre todo, pesa mucho la desaceleración de la demanda interna y de las inversiones: se espera que el consumo de los hogares crezca un 0,5%, frente al 1,1% del año anterior; las inversiones se desaceleran del 3,8% al 1,7%; las exportaciones disminuyen de un crecimiento del 1,4% a un ligero cambio negativo del 0,1%. Las perspectivas para 2027 también siguen siendo limitadas, con un crecimiento del PIB estimado en un 0,5%.
Una solución es exportar, aprovechando la fuerza de la marca “made in Italy”. “La marca es el elemento clave que permite al sistema italiano encontrar una salida cada vez más relevante en el extranjero – subrayó el presidente de Centromarca -. Hoy, Italia va camino de convertirse en el quinto país exportador del mundo. No debemos olvidar nunca que, en definitiva, no somos un país grande, representamos menos de 60 millones de habitantes sobre 8 mil quinientos millones”.
La industria de marcas en Italia enfrenta muchos problemas, empezando por una regulación excesiva y una fragmentación hiperregulatoria. De ahí la exigencia de simplificaciones y seguridad jurídica. “Como industria, solicitamos un marco regulatorio compuesto por pocas pero ciertas reglas, claras y transparentes – subraya Mutti -. Necesitamos un ecosistema legislativo que pueda identificar cuestiones críticas y atacar severamente las ilegalidades y las prácticas de competencia desleal. » De ahí la demanda de reglas pocas en número pero claras y estables en el tiempo. Condiciones esenciales para desarrollar una visión industrial a largo plazo que apoye la competitividad y el consumo.
En su discurso en vídeo, Raffaele Fitto, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea y Comisario europeo de Política Regional y de Cohesión, afirmó: “El objetivo de tener una Europa verdaderamente capaz de resolver determinadas cuestiones aparece con mayor necesidad y fuerza, el primero está vinculado a la flexibilidad y el segundo es el de la simplificación. Estos son los dos objetivos que intentamos implementar en la acción, también y sobre todo orientados hacia la perspectiva del futuro presupuesto”.