La primera en sospechar fue una directora de un banco de Andorra que, ante una cuenta corriente de 12 millones de euros, empezó a hacerse algunas preguntas. Hasta entonces, María Antonina Bruno, ex esposa de uno de los mayores narcotraficantes sicilianos, Giacomo Tamburello, se había puesto en contacto con entidades de crédito que le preguntaron por el origen de su inmensa fortuna. Su marido había muerto, dejándole una gran suma de dinero, y ella se había hecho rica.
Un cuento de hadas en el que muchos fingieron creer, pero que no convenció al trabajador empleado del banco andorrano. Así nació, de un informe del establecimiento de crédito, la investigación de la DDA de Palermo que reconstituyó el gigantesco tesoro -una subestimación de 200 millones de euros- acumulado por la mujer, su ex cónyuge y el hijo de la pareja, Luca. Gracias a la colaboración de fuerzas policiales de media Europa, los magistrados lograron sellar los enormes bienes resultantes de la reinversión del dinero recaudado durante más de 30 años de tráfico de drogas realizada con la aprobación de un cómplice de extraordinaria talla criminal, el capo Matteo Messina Denaro. Un tesoro que, anuncia el Palacio Chigi, se destinará “en particular al refuerzo de las instalaciones de seguridad en las estaciones”. “El Gobierno reitera su compromiso de destinar el capital recuperado a medidas destinadas a aumentar la seguridad de los ciudadanos”, subraya, explicando que “el dinero incautado” durante la operación de hoy “podría distribuirse entre las administraciones competentes a partir del año próximo, para destinarlo a reforzar la acción de las fuerzas policiales”. Tamburello, detenido hoy en Campobello di Mazara, localidad de la región de Trapani donde su padrino pasó sus últimos años prófugo, se dedicó al tráfico de drogas cuando tenía poco más de 20 años. Comerciante de ropa, su única profesión honesta, tras pasar varios años en prisiones italianas y españolas, nunca abandonó su antiguo tráfico de drogas, ni siquiera estando prófugo.
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Primero hachís de Marruecos comprado con el dinero de Matteo Messina Denaro, luego cocaína y heroína, Tamburello hizo una fortuna. En sólo cuatro años, de 1990 a 1994, se han perdido ocho mil millones de liras antiguas, estiman los investigadores. Un tesoro que los narcos de Campobello supieron explotar. Lujosas villas en España, cuentas corrientes en Gibraltar, Andorra, Líbano, Luxemburgo y las Islas Caimán y decenas y decenas de empresas fantasma como Lujo Family Office, la española Smiley Bubbles y Cinzano Ltd, le permitieron multiplicar exponencialmente su dinero sucio. En los últimos años, su hijo también ha entrado en juego, recién salido de estudios internacionales en economía y con conexiones con las finanzas en todo el mundo. También acabó en prisión, con sus padres, por reutilización de capitales ilegales, agravada por haber facilitado a la mafia. Fue Luca, con una inversión imprudente, quien compró Villa Natacha, en Marbella, España. Tamburello agotó toda su liquidez y cobró 3 millones a los que dos socios sumaron 300 mil euros. “Lo arriesgué todo”, declaró en octubre de 2025, sin saber que sería interceptado, mientras planeaba instalarse en Dubái para pagar menos impuestos y trasladar 12 kilos del oro de su madre desde Luxemburgo al Principado de Mónaco. Con el alquiler de la villa, la familia se embolsó 24.000 euros semanales.
Las actividades ilegales de los Tamburello, están convencidos los fiscales, “siempre se caracterizaron por una relación consciente de contigüidad funcional con la Cosa Nostra, en particular con la familia Campobello di Mazara y, más en general, con el barrio de Castelvetrano, al que estaba vinculado por eminentes representantes”: Nunzio Spezia, Antonio Messina, Leonardo Bonafede. Una protección fundamental para los narcos sicilianos que dieron a Matteo Messina Denaro el 10% de sus ganancias. “Esta operación representa un resultado de extraordinaria importancia en la lucha contra el crimen mafioso organizado y los circuitos financieros alimentados por el tráfico de drogas y el blanqueo internacional de dinero”, comentó la presidenta de la comisión antimafia, Chiara Colosimo. En el mismo sentido, el líder del grupo Fdi en la Cámara, Galeazzo Bignami, quien asegura: “el Gobierno seguirá apoyando las acciones de lucha contra las mafias”.
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