Curiosamente, en lugar de correr para celebrar con sus compañeros o los seguidores del Milan que llenaron las gradas, Leao permaneció de pie en el área de penalti. Miró a Suzuki con una leve sonrisa, como si estuviera dando su propio mensaje después del duelo psicológico en el punto blanco.
Antes de llevar a cabo la ejecución, Suzuki intentó perturbar la concentración de Leao señalando hacia la esquina de la portería que creía que sería el objetivo del atacante. Supuestamente incluso dijo: “Simplemente tíralo a esta esquina”.
Leao también cumplió con el “desafío”, dirigiendo el balón directo al ángulo inferior izquierdo, mismo que había señalado el portero. Suzuki leyó la dirección correctamente, pero no logró alcanzar el balón con demasiada precisión.
El gesto de Leao tras marcar el gol provocó de inmediato reacciones del público y de los internautas. Muchos creen que el astro portugués no celebró su gol como respuesta a la pequeña “guerra de nervios” lanzada por Suzuki.