Se espera que Vladimir Putin llegue a China el martes 19 de mayo para una visita oficial de cuarenta y ocho horas. “fortalecer la asociación global y la cooperación estratégica”. Donald Trump apenas ha abandonado Pekín cuando el presidente ruso se dirige allí una semana después, como si intentara seguir los pasos de su homólogo estadounidense. En absoluto, recordó la agencia Tass, según la cual la elección de la fecha está vinculada sobre todo a la conmemoración del 25º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad y Amistad, un acuerdo fundamental firmado entre los dos países en 2001, tras décadas de desconfianza, disputas fronterizas y rivalidades.
Por cierto, este viaje sigue siendo a Moscú. “una buena oportunidad para compartir opiniones sobre los contactos que los chinos han tenido con los americanos”dijo el viernes Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa. En última instancia, el cruce entre Trump y Putin es un excelente comienzo, ya que permite a Xi Jinping proyectarse como un líder mundial atento al equilibrio, al tiempo que le da al número uno ruso la impresión de jugar en las grandes ligas. Se trata principalmente de demostrar que “amistad eterna” resiste los trastornos del mundo.
Te queda el 83,97% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.