En particular, se sospecha que las empresas francesas implicadas han exportado ilícitamente, a partir de 2024, residuos de construcción y demolición falsificando los documentos relativos a su clasificación.
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A finales de junio se registraron una veintena de lugares, en particular en Alta Córcega, Bocas del Ródano, Var y Alta Saboya, en el marco de una investigación franco-española abierta por sospechas de transferencias transfronterizas ilícitas de residuos, informó el viernes 10 de julio la Fiscalía de Marsella. Se sospecha que estas redes ilícitas de transferencia de residuos estarán activas entre Francia y España a partir de 2024.
Esta operación se produce tras la apertura, el pasado 10 de febrero, de tres investigaciones judiciales en los centros especializados del tribunal judicial de Marsella. Estas investigaciones se iniciaron en particular por “la gestión irregular de residuos en grupos organizados”. El intercambio de información entre diferentes servicios franceses y españoles permitió a los investigadores centrarse en las actividades de una empresa ubicada en la provincia de Barcelona, España. Se sospecha que ha enterrado ilegalmente varias toneladas de residuos. También se le sospecha que habría utilizado, en particular, tres canales distintos de suministro de residuos procedentes de Francia, en beneficio de diversas empresas situadas en Var, Alta Córcega y Alta Saboya.
En concreto, las empresas francesas implicadas son notoriamente sospechosas de haber exportado ilícitamente, a partir de 2024, residuos de construcción y demolición mediante la falsificación de documentos relativos a su clasificación. El objetivo de esta maniobra era “eludir las normas relativas a la información y el consentimiento de las autoridades competentes de los países de origen y de destino”especifica la fiscalía de Marsella. Otro objetivo, subraya la acusación: evitar el pago del impuesto general sobre actividades contaminantes (TGAP).
Las búsquedas se llevaron a cabo los días 23 y 24 de junio, conjuntamente en el sureste de Francia y en España (en la comunidad de Cataluña). Las investigaciones se llevaron a cabo bajo la dirección de varios jueces de instrucción del tribunal de Marsella, que actúan en el marco de las tres investigaciones judiciales abiertas. Estas búsquedas movilizaron a casi un centenar de investigadores de la Oficina Central de Lucha contra los Ataques al Medio Ambiente y la Salud Pública (Oclaesp), la Sección de Investigación de Córcega, la Unidad Cibernética Nacional (UNCyber), la Gendarmería Nacional y el Servicio Español de Protección de la Naturaleza (Seprona). La fiscalía de Marsella precisa que las investigaciones continúan en Francia.