valerio castro
Se acerca el momento del cierre de las nuevas investigaciones sobre el crimen de Chiara Poggi en Garlasco, el 13 de agosto de 2007. Mientras hay una condena definitiva contra Alberto Stasi, la atención se centra en Andrea Sempio, quien, según la fiscalía de Pavía, mató a la joven tras negarse a mantener un contacto sexual. En este contexto, los mensajes de “Andreas”, seudónimo de Sempio, según confirmó la abogada Ángela Taccia, en un foro cultural de Incel titulado Seducción italiana, vuelven a ser noticia. Entre los tres mil mensajes, Sempio escribió esta frase: “La única vez que me enamoré (que luego dio lugar a una one-itis que duró casi 2 años) ocurrió en un momento oscuro de mi vida. Entre los 18 y los 20 años. Desde que salí de ahí, he tenido momentos de fuerte pasión por ciertas mujeres (2 en particular) pero, nunca nadie ha tenido este impacto disruptivo en mi vida, como mi ex one-itis”, escribió sobre one-itis, frase utilizada en estos foros. – y en la retórica de Incel – para indicar la obsesión de una persona. A como en a, y el sufijo -itis para indicar un trastorno.

El hecho de que el sospechoso hablara de una fijación romántica con una chica cuando tenía entre 18 y 20 años coincide con su edad en el momento del asesinato de Chiara Poggi. El abogado Taccia rechaza todas las hipótesis en el último episodio de Quarto Grado, el programa de Gianluigi Nuzzi en Rete 4. “Estoy muy tranquilo porque, como bien sabemos, estaba en compañía” de los amigos de Sempio, “recuerdo muy bien a la chica de la que se enamoró Andrea Sempio, era incluso más joven que nosotros, no tiene nada que ver con Chiara Poggi. Lo sé, toda la sociedad lo sabe”.

El presentador le pregunta: “¿Es posible que lo llamen a declarar mañana?” “Ya veremos”, responde Taccia, que explica que su cliente “no estaba obsesionado, estaba enamorado”, y que había utilizado esta expresión americana porque “el amor adolescente es fuerte, es intenso, pero no significa nada. Si tenemos que apelar o aferrarnos a estas pequeñas cosas…”.
Sobre la posibilidad de que Sempio sintiera atracción por la víctima, el abogado reitera: “Le garantizo que nadie en nuestra empresa estaba enamorado de Chiara Poggi, una chica preciosa, muy inteligente, pero demasiado mayor para nosotros. No teníamos nada que ver con ella. Vidas diferentes”.

Liborio Cataliotti, el otro abogado de Sempio tras el fin de la relación con Massimo Lovati, rechaza contundentemente el motivo sexual alegado por los fiscales: “Lo definí como fantasmagórico”, observa, “porque lo considero incomprensible”. violencia, que aquí falta.