Este domingo 7 de junio, en Fleurance (Gers), 6.000 personas marcharon vestidas de blanco para rendir homenaje a Lyhanna, de 11 años, secuestrada y luego encontrada muerta el 4 de junio.
Una gran procesión, vestida de blanco, invadió las calles de Fleurence, una ciudad rural del Gers, para no olvidar nunca más el nombre de Lyhanna. 6.000 personas se reunieron este domingo 7 de junio para rendir homenaje a la niña de 11 años, encontrada muerta el jueves 4 de junio, seis días después de su desaparición el 29 de mayo, según datos de la prefectura.
Al final de la marcha, en nombre de toda la familia, la tía de Lyhanna leyó desde la tribuna instalada en la plaza principal del pueblo una nota escrita por la madre de la pequeña, abrumada por la emoción: «No hay palabras para describir el apoyo que nos habéis brindado desde el viernes 29 de mayo, día en que nos arrebataron a la pequeña Lyhanna. Muchas gracias por todo.”
“Te queremos mucho”
La marcha blanca partió del centro de ocio de la ciudad, punto de partida elegido por el alcalde de Fleurance, Grégory Bobbato, organizador del evento. A la cabeza de la marcha, los padres y el hermano de Lyhanna caminaban con rostros serios detrás de una pancarta que decía “¡Nunca más!”. Te amamos. Te echamos de menos.” Los participantes, vestidos de blanco, algunos con flores blancas en las manos.
La familia insistió en que los funcionarios electos a nivel nacional se abstengan de participar, excepto los alcaldes locales que los han acompañado desde que comenzó la investigación. La marcha estuvo asegurada por una fuerza de 150 gendarmes, según el teniente coronel Christophe Romand.
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En esta nota leída por su tía, la madre de Lyhanna elogia el trabajo del municipio: “Me gustaría agradecer personalmente al alcalde, a su diputado y a sus colaboradores por todo lo que se ha puesto en marcha, así como por su apoyo”.
Antes de dejar hablar a su dolor: “Me faltan las palabras. Creo que nadie está preparado para experimentar una desaparición tan repentina. Todo nuestro pequeño mundo se ha desmoronado”. Y para concluir con un desgarrador mensaje dirigido a su hija: “Lyhanna, lo siento. Siento lo que has pasado. Te queremos mucho”.
Al mismo tiempo, en Montestruc-sur-Gers, municipio donde vive el principal sospechoso, el cartel del pueblo estaba cubierto por una sábana blanca que decía “PDM (pena de muerte) para pedófilos”.
Establecer responsabilidades
El sospechoso, Jérôme Barella, de 41 años, fue acusado el lunes 1 de junio de secuestro y secuestro de un menor de 15 años y puesto bajo custodia protectora. Sin embargo, cuatro denuncias de violación infantil y dos denuncias se dirigieron a él antes de los hechos, sin que los investigadores lo escucharan nunca.
Estos fracasos provocaron una fuerte reacción hasta en la cúpula del Estado. Emmanuel Macron denunció una “disfunción inaceptable” en Montenegro (…), mientras que el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, afirmando estar “furioso”, presentó el viernes a la familia “sus disculpas en nombre de la justicia”. Se realizaron inspecciones para establecer responsabilidades.