En Wimbledon volvió la sonrisa, pero el recuerdo de la enfermedad sufrida por Juan Manuel Cerundolo en Roland-Garros sigue vivo. Después del éxito en la segunda ronda del SLA en Londres, Jannik Sinner volvió sobre el episodio que había causado preocupación en París, explicando que su equipo finalmente había identificado las posibles causas, sin poder garantizar que el problema había quedado definitivamente atrás.
“Sí, lo entendemos”, respondió el número uno del mundo cuando se le preguntó si se había encontrado una explicación. “También podría volver a suceder porque al final la solución no se encuentra así, es algo un poco más amplio. Estamos haciendo todo lo posible para que no vuelva a suceder, pero si volviera a suceder, habremos entendido en ese momento que quizás el que tomamos no es el camino correcto”.
Comentarios que confirman que no se trató de un episodio casual, sino de una situación compleja en la que su cuerpo médico y deportivo sigue trabajando. Sinner no detalló el problema, pero sugirió que prevenir su recurrencia aún requerirá tiempo y controles.
El surtirolés quiso luego tranquilizarse sobre su actual estado físico, aclarando que la referencia hecha anteriormente a una recuperación no óptima no estaba relacionada con esta enfermedad, sino con las consecuencias de la caída que sufrió durante su primer partido en Wimbledon. La caída repentina al suelo y la lesión resultante en el clavo dejaron sus zapatos ensangrentados. “Cuando hablaba de mi condición me refería a una recuperación física más general, porque ayer me desperté y mi cuerpo no se sentía muy bien. Pero eso fue por la caída. Pero hoy, en el campo, me sentí bien, así que puedo estar tranquilo”, concluyó Sinner.
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