Si eres sensible al clima, no debes tener enfermedades crónicas. Sin embargo, existen diversas condiciones que hacen que las personas sean susceptibles a padecerlo. “El estado de entrenamiento del cuerpo es en parte responsable de la sensibilidad a los agentes atmosféricos”, explica la profesora Angela Schuh, directora del departamento de climatología médica, medicina termal y prevención de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich.
“La falta de entrenamiento de resistencia tiene un efecto negativo y, al mismo tiempo, las personas sobreentrenadas son especialmente susceptibles”, afirma el experto. La mejor manera de prevenir esto es realizar un entrenamiento de resistencia ligero y moderado. Lo ideal es no llevar ropa demasiado abrigada: “Debe tener el cuerpo un poco fresco, pero no helado”, aconseja Schuh.
La llamada falta de entrenamiento termorregulador también conduce a una sensibilidad a las condiciones climáticas. “También podemos entrenar este sistema”, afirmó el profesor. “Por ejemplo, mediante tratamientos Kneipp, duchas de agua fría y caliente o visitas a la sauna, siempre consultando con un médico”.
Otro factor a tener en cuenta es la alimentación y los hábitos de sueño: “Si se quiere eliminar la sensibilidad al mal tiempo, en general conviene llevar una vida sana”, afirma el experto. “Esto también incluye prestar atención a su reloj interno y dormir lo suficiente”. Lee aquí cuántas horas de sueño son óptimas.