Ha sucedido varias veces que los aeropuertos han tenido que detener sus operaciones porque se detectaron drones cerca de la pista. También se observan repetidamente objetos voladores no tripulados sobre plantas químicas, puertos y centrales eléctricas de todo el país. A veces es espionaje, a veces es simplemente guerra psicológica; después de todo, estos sobrevuelos generan preocupación entre la población.
La detección no es tan difícil, pero la defensa lo es aún más. En los últimos años, empresas y autoridades han expresado repetidamente su frustración por los obstáculos que enfrentan a puerta cerrada. A veces esto se debe a la falta de autorizaciones y experiencia en defensa, a veces simplemente a la falta de capacidad para bloqueadores, drones interceptores, láseres de defensa u otras tecnologías adecuados.
La peligrosa situación es conocida. En un país que quiere invertir miles de millones en defensa y en el que cada vez se utilizan más palabras de moda como soberanía y resiliencia, las empresas también reciben contratos rentables. En última instancia, el gobierno federal quiere mejorar su protección, especialmente para la infraestructura crítica. Es lógico que las empresas DAX, Rheinmetall y Telekom, colaboren para desarrollar un escudo de defensa para drones. El fabricante de armas y el operador de redes son, con diferencia, los mayores actores nacionales en sus respectivos mercados y ambos mantienen estrechos vínculos con las autoridades desde hace años.
Los contactos de las empresas con la política son buenos y la combinación de sus capacidades aumenta aún más su eficacia. Sin embargo, existen numerosos proveedores de defensa con drones, y el tamaño y la historia por sí solos no son un punto de venta. Los operadores de redes como Telekom pueden demostrar sus puntos fuertes, especialmente en lo que respecta a la defensa contra objetos voladores controlados mediante comunicación móvil. Sin embargo, la asociación demuestra cuánto movimiento hay en el tema de los drones. La colaboración también ilustra el factor económico del armamento en general: hace unos años esto no habría sido un problema para una empresa como Telekom. Hoy en día, la defensa representa una esperanza concreta de crecimiento para numerosas industrias.