“Un momento importante”, “una alianza público-privada sin precedentes”“ un experimento para demostrar que somos capaces de tomar acciones colectivas poderosas y efectivas”. Los superlativos utilizados por Étienne Guyot, prefecto de la región de Nueva Aquitania, para describir Foncière Avenir Gironde están a la altura de la violenta tormenta que azota los viñedos de Burdeos. Esta herramienta tiene como objetivo ayudar a las empresas en dificultades y reestructurar el viñedo que atraviesa una crisis histórica.
Sobre el papel, los aproximadamente 5.400 viticultores de la Gironda pueden responder a este primer VEN. Pero el sistema sólo se refiere a parcelas de viñedos arrancados o en proceso de desarraigo, parcelas de viñedos sin cultivar y, en los márgenes, bosques, terrenos o incluso edificios contiguos si esto tiene sentido desde el punto de vista territorial y/o catastral.
Para ello, los bodegueros deberán responder al AMI antes del 7 de junio, sabiendo que esto no los compromete a vender sus parcelas en el futuro. Ellos seguirán teniendo el control de la decisión. Por el contrario, tras la valoración, la inmobiliaria puede considerar que no es relevante adquirir un determinado terreno.