Entregas a domicilio. ¿El ciclista debe ir al rellano de la casa o no? Esta es una cuestión cada vez más central y se ha convertido en una de las principales causas de Tensiones entre clientes y pasajeros. Averigüemos qué establece la normativa.
¿Qué establece el reglamento?
Se denuncian tensiones cada vez más frecuentes Andrea Bacchin De NIDiL Cgil Milánlo que pone de relieve cómo esta práctica, aunque ahora considerada por muchos consumidores como parte del servicio, no entra dentro de las obligaciones de los repartidores. “Una de las cuestiones que genera más fricciones es precisamente la de llevar a cabo el plan”, explica Bacchin a Adnkronos. “Las plataformas, también a través de su comunicación publicitaria, alimentan la expectativa de que el pasajero debe presentarse en la puerta del apartamento. En realidad, esto no está previsto en las directrices y no constituye una obligación para el trabajador.” Según el sindicalista, el la consecuencia es doble Lástima para los repartidores. Por un lado, el tiempo dedicado a entrar y salir de edificios de departamentos representa un trabajo no remunerado; por otro lado, dejar la bicicleta o el scooter sin vigilancia aumenta el riesgo de robo, especialmente de baterías y vehículos. “Estos minutos no se pagan y, mientras tanto, el ciclista se ve obligado a dejar su vehículo fuera del edificio. Esta es la condición ideal para que le roben bicicletas o baterías”, observa Bacchin. La situación, añade, muchas veces acaba convirtiéndose en un enfrentamiento directo con el cliente. “Muchos esperan que la comida les llegue a domicilio y, cuando eso no sucede, surgen discusiones. Las empresas no están haciendo lo suficiente para aclarar los límites del servicio”. Para Bacchin, el jinete sigue siendo la parte más débil en la relación entre plataforma, comerciante y cliente. “El trabajador es el más expuesto a aceptar solicitudes que no estaría obligado a satisfacer, también para evitar denuncias o conflictos”. Incluso si los sistemas de evaluación de los usuarios han sido eliminados formalmente de algunas plataformas, concluye el sindicalista, “sigue habiendo una fuerte presión por parte del cliente, que puede impugnar la entrega o quejarse de un servicio deficiente, animando al trabajador a ir más allá de lo que le corresponde”.
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS