Según pudo saber t-online, la UEFA ya ha estado atenta al asunto. Las palabras de Kompany alimentaron la discusión con más argumentos, al menos entre bastidores. Según t-online, otros entrenadores también comparten la opinión de Kompany. El Comité de Competiciones de Clubes (CCC), un órgano asesor formado por 21 personas, en su mayoría representantes de clubes individuales, es responsable de cualquier cambio propuesto.
Forman parte del comité tanto el director general del Bayer Leverkusen, Fernando Carro, como el presidente del Borussia Dortmund, Hans-Joachim Watzke, que también es vicepresidente. Carro dijo a t-online: “Personalmente comparto la evaluación de Vincent Kompany. Sin embargo, hay diferentes posiciones al respecto en la Comisión de Competiciones de Clubes de la UEFA”. Y de nuevo: “Estamos discutiendo esto intensamente en esta comisión y tomaremos una decisión a su debido tiempo”.
En respuesta a una solicitud en línea, Watzke pidió su comprensión de que no puede comentar sobre el asunto en este momento, dado su papel especial en el comité.
Sin embargo, la CCC todavía no puede cambiar por sí sola las normas existentes. En última instancia, la UEFA establecerá a partir de cuántas tarjetas se impondrá la descalificación en sus competiciones.
Si la CCC llegara a un acuerdo sobre una posible solución, tendría que enviar algún tipo de resolución al Comité Ejecutivo de la UEFA para su aprobación. Esto podría decidir entonces cualquier cambio en uno de los próximos encuentros, por ejemplo en el marco del sorteo de la Liga de Campeones de la próxima temporada.
Por el momento es difícil decir si esto sucederá a tiempo para la próxima temporada o no y si eventualmente se realizará un cambio. El ajuste más lógico probablemente sería simplemente aumentar el número de tarjetas amarillas a cuatro antes de que expire la suspensión.
Otra cosa concreta que está sobre la mesa es la de distinguir inicialmente entre jugadores y entrenadores. Un ejemplo: en la Bundesliga, los jugadores son descalificados tras cinco tarjetas amarillas y los entrenadores, tras cuatro. La premisa principal que persigue el comité sigue siendo que cualquier solución debe continuar garantizando que el número de advertencias recogidas siga teniendo un efecto disuasorio. Un límite aumentado no debería ser un paso libre para un mayor juego desleal.