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La capacidad de los grandes proveedores de servicios digitales estadounidenses para desconectar los equipos y software de TI utilizados para el funcionamiento de los estados representa una amenaza para Europa.

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Varios países de la Unión Europea corren el riesgo de perder repentinamente el acceso a sus datos alojados en empresas estadounidenses. (MARKUS BRUNNER / IMAGEBROKER / MAXPPP)

Los recientes ataques de piratas informáticos a la Agencia Nacional de Seguridad de Valores (Parcoursup) ilustran los riesgos digitales que afectan a los datos personales de millones de ciudadanos. Pero ahora los Estados también están expuestos a un peligro aún mayor, llamado interruptor de apagado. ¿De qué se trata?

EL interruptor de apagado – en francés hablamos de interruptor de emergencia – designa la posibilidad que tiene el editor o administrador de un servicio digital de desactivar repentinamente y a gran escala las funciones de los equipos conectados en los que se basan todas nuestras actividades económicas, académicas, administrativas o militares.

En una obra publicada a mediados de abril de 2026 por Editions du Cherche-Midi, titulada negro-out, dos empresarios franceses, Stanislas de Rémur y Cédric Mermilliod, ofrecen una reflexión –mitad ejercicio de ciencia ficción y mitad análisis estratégico– subtitulada: ¿Qué pasaría si Estados Unidos cerrara nuestros servicios digitales?

Después de la experiencia vivida hace unas semanas por un magistrado francés excluido, por decisión de Washington, de todas las plataformas en línea y proveedores de servicios estadounidenses, el principio de una interrupción repentina del acceso a los programas informáticos y a los sistemas de información impulsados ​​por soluciones estadounidenses ya no es teórico.

Un grupo de expertos internacional, El futuro del Instituto de Tecnología (FOTI), proviene de publicar un análisis para concretar la importancia de la dependencia europea a los proveedores estadounidenses de servicios digitales, en particular alojamiento de datos en la nube – computación en la nube.

Concluyen que más de las tres cuartas partes de los países de la UE utilizan servicios informáticos remotos para realizar funciones cruciales para la seguridad nacional. Un vínculo técnico que les pondría en grandes dificultades en cuanto los editores y propietarios de estas infraestructuras/software decidieran cortar el acceso a los datos y a los servicios remotos. Según sus estimaciones, 16 miembros de la UE corren alto riesgo interruptor de apagado activado por Estados Unidos. Entre ellos se encuentran pesos pesados ​​como Alemania, Polonia y Gran Bretaña.

Francia está clasificada en la categoría de “riesgo medio”, junto con Bélgica, los Países Bajos, Luxemburgo y España. Se cree que sólo Austria ha dominado la mayor parte de sus capacidades digitales gracias a la preferencia dada a las tecnologías nacionales.

Esta lectura inspiraría rápidamente a las autoridades francesas, ansiosas por mostrar la promesa de soberanía digital al Ministerio de Economía.



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