Un estudiante de medicina viola a su compañera de estudios y es condenado a cinco años de prisión, pero el juez suspende la pena. El acusado es todavía joven, no tiene antecedentes penales y además es “un joven talentoso y comprometido” “que goza de gran estima tanto en el ámbito privado como en el profesional”, según el razonamiento del tribunal penal de Lovaina en abril del año pasado. Siguió una ola de protestas, en la ciudad y en Internet, y el fiscal apeló. Pero el jueves el Tribunal de Apelación de Bruselas confirmó la sentencia de primera instancia. Una vez más se muestra plena comprensión del delincuente.
El hombre, nacido en 2000, llevó a la estudiante a casa después de una fiesta de Halloween en noviembre de 2023. Ella estaba completamente borracha y no recordaba nada cuando a la mañana siguiente se despertó desnuda en la cama del hombre. Le explicó que habían tenido relaciones sexuales sin condón. En el caso penal, ella dijo que él le preguntó si estaba bien.
El acusado se comportó “considerablemente”.
Sin embargo, el tribunal dictaminó que el estado de la mujer le impedía dar su consentimiento, como exige la ley belga. En este sentido consideró probada la violación, pero suspendió la pena de prisión por circunstancias atenuantes. El estudiante sólo fue condenado a una indemnización de 3.500 euros.
El tribunal de apelaciones confirmó este veredicto, basándose en varias razones que falló a favor del infractor. Se comportó “con consideración hacia ella” durante todo el tiempo que pasó con la mujer. Las imágenes de las cámaras de vigilancia mostraron que el hombre apoyó a la mujer borracha en el camino a su apartamento y que ella lo besó. Tampoco hubo evidencia de violencia.
No son necesarias condiciones para la suspensión de la pena.
A la mañana siguiente, según escuchó el tribunal de apelaciones, el hombre habló abiertamente con la mujer sobre las relaciones sexuales. Más tarde se dio cuenta de que ella no había podido dar su consentimiento. También pagó a la mujer una indemnización “significativamente superior” a la ordenada. Ante la comisión disciplinaria de la Universidad Católica se comprometió a interrumpir su formación como ginecólogo y emprender un camino médico diferente.
Aunque el fiscal había insistido en que la sentencia suspendida fuera condicional, el tribunal de apelación tampoco lo consideró necesario. Esto se justificó, entre otras cosas, por el hecho de que el acusado vivía en una relación estable, asumió un papel importante para su madre y su hermana tras la muerte de su padre, mostró compromiso social y por ello había recibido críticas positivas. Además, la pena de prisión puede restablecerse por un nuevo delito.