Un tribunal estadounidense ha dictaminado que la gran multinacional Live Nation ha monopolizado el mercado de conciertos y eventos en directo, violando las normas de competencia y provocando un aumento generalizado de los precios de las entradas. La demanda fue presentada por 30 estados americanos, que también lo acusaron de obligar a lugares y estadios a utilizar el servicio de venta de entradas de su filial Ticketmaster. El Ministerio de Justicia también participó en el caso, pero llegó a un acuerdo amistoso con la empresa y por tanto se retiró del proceso.
Live Nation Entertainment se formó en 2010 a partir de la fusión entre Live Nation y Ticketmaster. Desde entonces, el Gobierno estadounidense ha impuesto una serie de condiciones para evitar un monopolio en la industria musical, condiciones que, según la administración de Joe Biden, que presentó la denuncia en 2024, ya no se cumplen. El mismo acuerdo con el Ministerio de Justicia impone otros. El miércoles, tras la lectura del veredicto, las acciones de Live Nation perdieron más del 6 por ciento de su valor de mercado, debido al riesgo de que el tribunal forzara la escisión del grupo. Live Nation también controla el mercado en Italia.