De repente, Estados Unidos hace visible un submarino nuclear secreto. Esto aumenta la presión sobre Irán.
Estados Unidos está revelando abiertamente por primera vez la ubicación de uno de sus submarinos con armas nucleares, poco después de que el presidente Donald Trump rechazara la última oferta de paz de Irán. Un submarino anónimo de clase Ohio atracó en el puerto de Gibraltar, un territorio británico de ultramar en el extremo sur de España. El barco lleva misiles balísticos con ojivas nucleares y está considerado el núcleo más resistente de la disuasión estadounidense, informa la revista estadounidense “The Hill”.
Rara revelación de un sistema de armas en la sombra
Normalmente, el Pentágono mantiene en alto secreto la ubicación de estos buques. La clase Ohio está diseñada para patrullas sigilosas y de larga duración. Lleva misiles balísticos Trident II con un alcance de hasta 13.000 kilómetros y puede atacar objetivos alejados de su costa en caso de emergencia, según el New York Post. Algunas unidades de esta clase también llevan más de 150 misiles de crucero.
¿Qué hace que la clase de Ohio sea tan peligrosa?
El submarino clase Ohio que emergió en Gibraltar es un arsenal de armas flotante. Los barcos tienen casi 171 metros de largo, 12 metros de ancho y desplazan casi 19.000 toneladas. Se sumergen a profundidades superiores a los 250 metros y viajan bajo el agua a una velocidad de hasta unos 46 kilómetros por hora. A bordo trabajan aproximadamente 15 oficiales y otros 140 miembros de la tripulación.
El gigante funciona con un reactor de agua a presión de unos 60.000 caballos de fuerza. Dependiendo de la versión, la clase Ohio lleva 24 misiles balísticos intercontinentales o hasta 154 misiles de crucero en bahías reconvertidas, además de cuatro tubos lanzatorpedos para la autodefensa.
El claro rechazo de Trump a Irán
Paralelamente a la llegada del submarino, continúa el conflicto político con Irán. Trump califica el actual alto el fuego con Teherán de “increíblemente débil”, informa The Hill. Irán había presentado previamente una contrapropuesta que contenía amplias demandas: reparaciones de guerra, reconocimiento de su control sobre el Estrecho de Ormuz y el fin de las sanciones estadounidenses.
Trump rechazó firmemente este paquete y lo calificó de propuesta “completamente inaceptable”. Escribió en su plataforma que rechaza la respuesta de la parte iraní. Acusó al régimen de “simplemente jugar” con Estados Unidos y el resto del mundo.
Teherán sigue negándose a abandonar su programa nuclear o renunciar al uranio enriquecido. Trump ha advertido en repetidas ocasiones que reanudaría las operaciones militares contra el régimen si no se llegaba a un acuerdo.