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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes por la noche que suspendería los planes para mantener a los petroleros y barcos comerciales alejados del Estrecho de Ormuz. El anuncio fue una sorpresa: el plan, denominado “Libertad de proyecto“, había sido anunciado sólo dos días antes, y en las horas previas a su suspensión, varios miembros de la administración estadounidense, entre ellos el Secretario de Estado Marco Rubio y el Secretario de Defensa Pete Hegseth, habían elogiado su eficacia.

Trump escribió en el sitio de redes sociales Truth que la suspensión se realizó “en base a solicitudes de Pakistán y otros países” (Pakistán es el principal negociador entre Estados Unidos e Irán) y porque “se han logrado grandes avances hacia un acuerdo completo y final con los representantes de Irán”. Pero en realidad la suspensión constituye una capitulación de Trump ante la presión militar iraní.

El plan requería que la Marina de los Estados Unidos, después de localizar las minas colocadas por Irán en el Estrecho de Ormuz, instruyera a los barcos comerciales sobre cómo pasar a través de él de manera segura, forzando así el bloqueo que Irán ha impuesto al Estrecho desde el comienzo de la guerra. Si los iraníes hubieran intentado disparar contra los barcos, Estados Unidos habría intervenido militarmente. En dos días, el “Libertad de proyecto“autorizó el paso de un solo barco.

Barcos en el Estrecho de Ormuz, 2 de mayo de 2026 (Amirhosein Khorgooi/ISNA vía AP)

Irán respondió a este plan – que corría el riesgo de privarlo de su principal instrumento de presión sobre Estados Unidos, el control de Ormuz – reanudando los bombardeos con misiles y drones contra los países árabes del Golfo Pérsico, en particular los Emiratos Árabes Unidos y Omán. También se produjeron intercambios de disparos en el estrecho entre buques de guerra estadounidenses y pequeños buques iraníes. Durante unos días, entre el lunes y el martes, parecía posible que se reanudara la guerra.

Ante este riesgo, Trump decidió suspender el “Libertad de proyecto», renunciando por el momento a los intentos de reabrir el estrecho de Ormuz.

Trump intentó justificar la medida como un gesto de buena voluntad para alentar las negociaciones, que según él iban particularmente bien. Es posible que se estén llevando a cabo negociaciones prometedoras, aunque secretas. Las dos partes no han hablado públicamente desde hace días y no parece haber avances.

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