Después de Italia, España, Francia y Gran Bretaña, le toca el turno a Alemania, República Checa y Hungría. Calor extremo que lleva días asfixiando a Europa, se desplaza hacia el este al son de los discos. Si Italia se prepara para estallar, con la llegada de tormentas y “un respiro” el miércoles 1 de julio, otros países corren el riesgo de tener que afrontar temperaturas cada vez más cercanas o superiores a los 40 grados.
Registros de Alemania, Polonia, Hungría
Alemania acaba de regresar de la noche más calurosa jamás registrada: entre el 27 y el 28 de junio las temperaturas alcanzaron los 29,4 grados, anunció el Servicio Meteorológico Alemán (Dwd). Según datos aún provisionales, el récord se registró en Kubschütz, un municipio de Sajonia. El domingo se registró un récord diurno de 41,7 grados registrado por una estación meteorológica en Coschen, cerca de la frontera con Polonia en el este de Brandeburgo. Se superó el límite anterior de 41,5 grados fijado el día anterior en Drewitz.
Una “página de la historia” también en Polonia, con 40,5 grados registrados en Słubice, en la frontera con Alemania. La detección borra el récord de 40,2 grados establecido en 1921, hace más de un siglo. El gobierno de Varsovia envió mensajes de texto a los ciudadanos instándolos a “evitar la exposición al sol y las actividades extenuantes”. Una situación similar ocurre en Hungría, con 40,7 grados en Budakalasz, un nuevo aumento respecto a los 40 del sábado. La República Checa está mejor (o peor…), registrando 41,9 grados en Doksany, como confirma el instituto hidrometeorológico: “Las temperaturas siguen subiendo, no es lo mejor”.
Las figuras del “asesino silencioso”
Lo peor, al menos por el momento, parece haber pasado para Francia. Las autoridades están evaluando las consecuencias de la ola de calor que desbordó los hospitales y contribuyó a un aumento de 1.000 muertes entre el 24 y el 27 de junio. En los días más críticos, anunció el ministro del Interior, Laurent Núñez, se solicitaron más de 122.000 intervenciones de ambulancia. En España, entre el pasado domingo y jueves se estima que 327 muertes fueron atribuibles al calor.
Es la OMS, la Organización Mundial de la Salud, la que elabora un balance continental: más de 1.300 muertes en Europa desde el 21 de junio, relacionadas con el calor récord. “Desde el 21 de junio, se han registrado en Europa más de 1.300 muertes excesivas relacionadas con las altas temperaturas”, escribe el Director General Tedros Adhanom Ghebreyesus en un artículo sobre
“Ahora mismo – continúa – 150 millones de personas viven con olas de calor extremas, cientos de personas han muerto”. “Impulsado por el cambio climático y el calentamiento global, el fenómeno de las olas de calor, ‘que ocurre una vez cada generación’, ocurre ahora casi todos los años. Estábamos advertidos”, continúa en el post dedicado a lo que “a menudo se llama ‘asesino silencioso“, en el que subraya que en Europa “las casas, los lugares de trabajo y las escuelas” no se construyeron “para estas temperaturas”.