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Con cada ola de calor, millones de franceses se preocupan por un padre anciano, un cónyuge vulnerable o un ser querido dependiente. Detrás de estos llamamientos, de estas visitas improvisadas y de esta vigilancia permanente se esconde una realidad que va mucho más allá del contexto familiar: la de los cuidadores.

Por Pierre-Antoine Roy, director ejecutivo de Nello

En Francia, casi 11 millones de personas apoyan periódicamente a un ser querido que está enfermo (1), discapacitado o que está perdiendo su independencia. Los cuidadores suelen apoyar a uno de los padres (35%), al cónyuge (24%) o al niño (19%). Contrariamente a la creencia popular, la ayuda no concierne sólo a las personas mayores: la mitad de las personas ayudadas en casa tienen menos de 65 años (2).

Considerada durante mucho tiempo un asunto privado, la asistencia sanitaria se ha convertido en una importante cuestión económica y demográfica. Según la DREES, uno de cada seis trabajadores es actualmente cuidador y seis de cada diez cuidadores trabajan o estudian. Sin embargo, el tema sigue siendo en gran medida invisible en las empresas. Según el barómetro de la Concorde, el 85% de los empleados no comentan su situación con su empleador.

Lo que debería verse como un acto de solidaridad todavía se vive con demasiada frecuencia como una fragilidad que debe ocultarse.

Un desafío social con crecientes consecuencias económicas

Este silencio tiene un costo humano y económico creciente.

Tres de cada diez cuidadores acompañan solos a su ser querido. Muchos hacen malabares con responsabilidades profesionales, citas médicas, procedimientos administrativos y gestión de eventos inesperados a diario. Esta carga mental permanente debilita su equilibrio y su capacidad de resistencia con el tiempo.

Las consecuencias para las empresas son muy reales: absentismo, cansancio, dificultad para concentrarse, desconexión progresiva o renuncia a algunas responsabilidades profesionales.
En un contexto de escasez de habilidades, presión de contratación y envejecimiento de la población, las empresas ya no pueden tratar la atención como un tema periférico. El número de empleados a los que ayudan aumentará automáticamente en los próximos años. Ignorar esta realidad significaría ignorar una profunda transformación del mercado laboral. El cuidado ya no es sólo una cuestión social. Se convierte en una cuestión de desempeño colectivo, lealtad del talento y atractivo para los empleadores.

Transformar el silencio en reconocimiento

Los directivos y RR.HH. tienen un papel esencial que desempeñar en el cambio de mentalidad. La primera palanca es cultural. Esto implica permitir que los empleados afectados hablen sobre su situación sin temor a ser percibidos como menos comprometidos o menos efectivos.
Porque los cuidadores suelen desarrollar habilidades especialmente buscadas en el mundo profesional: adaptabilidad, sentido de prioridades, resiliencia, gestión de situaciones complejas e inteligencia relacional.

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Reconocer esta realidad no significa dar un trato especial a determinados empleados. Significa tomar nota de una evolución de la sociedad que ahora afecta a todas las organizaciones.

Pasar de la conciencia a la acción

Crear un clima de confianza es fundamental, pero no suficiente. Un cuidador dedica una media de nueve horas a la semana a apoyar a un ser querido. Para él, el tiempo es un recurso escaso. Cada procedimiento administrativo simplificado, cada servicio de soporte ofrecido, cada solución que ahorra tiempo puede tener un impacto real en su vida diaria. Las empresas que se involucran en este tema no demuestran filantropía. Invierten en el compromiso de sus empleados, en su lealtad y en su capacidad para permanecer plenamente movilizados.

A medida que la población envejece y aumenta la necesidad de apoyo, una cosa es segura: la atención sanitaria será uno de los grandes desafíos de las próximas décadas. Las empresas ahora tienen una opción. Experimenta esta evolución o prepárate para ella. Quienes se anticipen serán también quienes sepan cómo atraer, retener y apoyar mejor los talentos del mañana.

(1): Fondo Nacional de Solidaridad para la Autonomía (CNSA), “Una segunda campaña nacional dirigida a los cuidadores”, consultado por última vez el 22 de junio de 2026.

(2): Dirección de Investigaciones, Estudios, Evaluación y Estadísticas (DREES), Cuidador: 7,1 millones de personas brindarán cuidados regulares a un ser querido que vive en su hogar en 2022Estudios y resultados, n° 1321, diciembre de 2024, consultado el 22 de junio de 2026

Pierre-Antoine se unió al grupo Crédit Agricole como director general de Nello, una fintech que reúne en un solo lugar todo lo que un cuidador necesita para estar informado, organizarse y realizar un seguimiento de los gastos relacionados con el apoyo a su ser querido. Pierre-Antoine cree profundamente que todo el mundo merece envejecer bien en casa, rodeado y respetado. Frente al envejecimiento de la población, siente la responsabilidad de actuar de forma concreta y apoyar a quienes apoyan a diario a las personas no autosuficientes.‍

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