Fue detenido por insultar a un funcionario público y causar daños, luego de haber Oriné en un coche de policía e incluso se filmó a sí mismo durante el acto. Cargos de los cuales el juez, sin embargo, lo absolvió. El protagonista de la historia surrealista de Perugia es un Hombre de 24 años de origen extranjero.. Según informó hoy PerugiaToday, el episodio se produjo en los últimos días. Según lo reconstruido por los investigadores, los Carabinieri que realizaban investigaciones en Piazza IV Novembre fueron alertados por el centro operativo que, gracias a las cámaras de videovigilancia, había detectado a un hombre “cumpliendo sus necesidades fisiológicas en el coche de servicio institucional”. A partir de las mismas imágenes, los operadores observaron que el sujeto filmaba la escena con su celular.
En ese momento, la gacela “no estaba a la vista de los soldados”. Al llegar a Piazza Danti, los operadores encontraron el joven ciudadano extracomunitario “con los pantalones desabrochados y la ropa interior bajada, con la intención de orinar sobre la carrocería del vehículo militar”. Cuando llegó la policía, el joven se encontraba aparentemente en un evidente estado de alteración psicofísica, con aliento a vino, ojos rojos y dificultad para hablar. Más tarde admitió que había pasado toda la noche bebiendo alcohol con amigos.
Según la fiscalía, Africano de veinticuatro años él mismo presuntamente filmó toda la escena con su teléfono celular, creando un video de aproximadamente 35 segundos de duración. Y eso no es todo: espontáneamente se lo mostró a los militares, quienes ordenaron la incautación del teléfono inteligente. En el tribunal, el fiscal solicitó pena de prisión para el acusado ocho meses de prisión porque el joven presuntamente orinó “en la puerta, en el volante y en la manilla de apertura del coche oficial del Cuerpo, destinado al servicio público”, dejándolo “temporalmente inservible” por la necesidad de un lavado y desinfección extraordinarios.
Solicitud que, sin embargo, fue rechazada por el juez, que rebajó el delito de degradación y desacato al rango de falta leve, condenando así al acusado aabsolución de estas acusaciones. El extranjero se salió con la suya con una ligera multa por embriaguez desordenada.